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Inteligencia emocional: un activo para encontrar trabajo

Inteligencia emocional: un activo para encontrar trabajo
29 de octubre de 2014— Tiempo de lectura: 2 minutos

Inteligencia emocional: un activo para encontrar trabajo

Al contrario de lo que piensa mucha gente, tener un expediente académico y un currículum brillantes no es lo que tiene más peso en un proceso de selección. En muchos casos la característica mejor valorada es la inteligencia emocional, es decir, la capacidad para manejar adecuadamente los sentimientos propios y los ajenos, que implica autoconocimiento, autocontrol, motivación, empatía y destrezas sociales. Os contamos brevemente por qué es un activo tan valorado por los reclutadores.

1) Quienes resuelven problemas no viven en ellos

Las empresas quieren en sus equipos personas a las que no solo les guste resolver problemas, sino que lo hagan antes de que estos se conviertan en una crisis mayor y que los vean desde diferentes perspectivas. Cuando se presenta un problema, las personas emocionalmente inteligentes se centran en resolverlo de inmediato y no pierden el tiempo buscando causas, culpables, justificaciones o consecuencias.

2) Manejar las emociones en momentos de estrés, valor clave

Mantener la calma ante una situación de tensión y alta carga de tareas es una de las cualidades mejor valoradas en el ámbito laboral. Los momentos de estrés son algo inherente a cualquier tipo de trabajo y, siempre que no sean prolongados, no hacen daño. Pero muchas personas explotan fácilmente y crean situaciones de conflicto, mientras que la gente con inteligencia emocional sabe cuándo dar un paso atrás o delegar. Tener capacidad resolutiva y templanza para afrontar el estrés será un punto a tu favor.

3) Saber decir «no» inspira confianza

Muchos seleccionadores están convencidos de que la gente que dice sí a todo nunca sobrevive y hasta puede causar un daño a su organización. De hecho, hay investigaciones que muestran que cuanta más dificultad se tenga para decir no, más probabilidades se tienen de experimentar estrés, de quemarse o incluso de deprimirse. Las personas que defienden su punto de vista inspiran confianza.

4) Rectificar a tiempo es de sabios

Lo anterior no es sinónimo de tener un gran ego: saber rectificar y reconocer el error frente a otros argumentos mejores, como dice el refrán, también es de sabios. La mejor muestra de inteligencia emocional es no perder nunca la disposición a aprender.