Blog

¿Día de la Mujer Trabajadora? Todos los días, por favor

¿Día de la Mujer Trabajadora?   Todos los días
7 de marzo de 2017— Tiempo de lectura: 2 minutos

El 8 de marzo está marcado en el calendario como un día para la reivindicación en femenino por la igualdad de derechos, y desde 1975 se celebra, declarado por la ONU, el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Pero parece claro que este día debe estar presente en todo el año porque es la hora de acabar, de una vez por todas, con la “barrera de género” en el mercado laboral. Las estadísticas hablan por sí solas, y en España solo el 26% de los cargos directivos están ocupados por mujeres, y si hablamos de sueldos, la desigualdad es patente también: solo por ser mujer se cobra un 23,25% menos que sus colegas masculinos. Está en nuestra mano empezar a cambiar las cosas, pero debemos empezar desde nuestro entorno. ¿Vamos a por ello? Te damos consejos para triunfar, creer en ti misma y no caer en el conformismo.

  • Tú vales mucho. Todo es cuestión de confianza. No te pongas barreras en el mundo laboral, confía en tus cualidades y sobre todo, sigue tu intuición femenina, es real y gracias a ella seguro que se te abrirán muchas puertas correctas.
  • Crea tu propia marca. Eres distinta y única, ¡No lo olvides! Resalta tus habilidades en tu puesto de trabajo y aprovecha para aportar tus consejos y opiniones siempre que puedas.
  • No copies a tus colegas masculinos. No intentes demostrar que eres como ellos imitando sus cualidades. Destaca con las tuyas, que son muchas: una escucha activa, inteligencia emocional y capacidad de adaptación innatas a las mujeres.
  • Díselo alto y claro a tu jefe. Los hombres suelen ser más directos a la hora de expresar sus aspiraciones dentro de la empresa, pero tú también las tienes, así que no pases desapercibida: muestra a tus superiores lo que quieres y ¡a por ello!
  • Haz tu vida. Hay muchos modelos de mujer, y si algunas apuestan por su vida laboral y otras por la personal, no las juzgues. Sigue tu plan de vida, siéntete a gusto y no “pidas perdón” si decides optar por fórmulas de conciliación.