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Autosabotaje profesional: descubre las actitudes que pueden arruinar tu carrera

Autosabotaje profesional: descubre las actitudes que pueden arruinar tu carrera
11 de marzo de 2015— Tiempo de lectura: 2 minutos

Autosabotaje profesional: descubre las actitudes que pueden arruinar tu carrera

A lo largo de la vida laboral es muy frecuente encontrarse ante situaciones desconocidas o imprevistas de las que, consciente o inconscientemente, se huye por miedo al fracaso. Esta actitud se conoce como «autosabotaje profesional»: se trata de evitar la frustración pero, al mismo tiempo, se eluden nuevos retos o responsabilidades, obstaculizando así tu crecimiento y la evolución de tu carrera. A continuación te presentamos sus tipos más frecuentes, para que puedas detectarlos y cambiar el chip.

1) Dejar un proyecto a medias

A menudo se arranca un proyecto con mucha fuerza pero se abandona a medio camino. Generalmente, esto se hace para evitar enfrentarse a un mal resultado, aunque así también te privarás de la oportunidad de alcanzar el éxito.

2) Aplazar demasiadas cosas para otro momento

Es otra forma frecuente de evitar un análisis de resultados finales: se postergan las actividades más importantes, dedicando tiempo a otras de menor peso. Suele ser un síntoma de falta de motivación.

3) Buscar la perfección

A veces se revisa hasta la saciedad un trabajo en aras de un falso perfeccionismo que, en realidad, no esconde más objetivo que postergar la entrega. Se actúa así por temor a la crítica, a no cumplir las expectativas o a poner en evidencia las propias competencias. En todo caso, es una mala estrategia que pondrá en cuestión tu eficacia.

4) Tener siempre alguna excusa

Otra forma de autolimitarse es recurrir a pretextos para evitar tareas a las que no estás seguro de poder enfrentarte: es posible que así logres escabullirte, pero perderás una oportunidad de aprendizaje.

En definitiva, el «autosabotaje profesional» encuentra su origen en factores que a menudo pasan desapercibidos: rutina, estrés, falta de perspectiva, motivación o confianza en uno mismo, desconocimiento de las propias capacidades, etc. Ante estas actitudes, es muy importante pensar que de los errores también se aprende: quedarse con la parte positiva de todo fracaso es la mejor forma de no estancarse laboralmente y, de esta forma, avanzar hacia el éxito profesional.